La procrastinación, lo primero que hemos de tener claro es que la procrastinación no tiene muchísimas veces nada que ver con ser vago o ser una persona tendente a la nada. Es aquel modus operandi en el que la persona aplaza tareas, aun a sabiendas que no hay grandes obstáculos en ellas, pero se ve incapaz de realizarlas en ese momento.
Desde mi enfoque en terapia de aceptación y compromiso, trato a la procrastinación como una manera de evitación experiencial, es decir evitamos esa experiencia que nos resulta desagradable y la postergamos o la dejamos para más tarde.
Así pues bajo esta herramienta queda bastante claro pues que para mí el abordaje de la procrastinación no vendría desde la influencia de la pereza o desde patrones emocionales total y absolutamente distorsionados, vendría más de la mano del establecimiento de un nuevo tipo de relación con aquello que produce la procrastinación.
El ejemplo más aclarador de esto que estoy diciendo sería algo fácilmente entendible, como por ejemplo puede ser pasar del no me apetece hacer esto ahora, a pasar algo tan sencillo como: pese a que tengo el pensamiento de que no me apetece realizar esto en este momento, también tengo un objetivo en mi vida y unos valores que me van a conducir a que aunque exista este malestar yo realicé la tarea y no aparezca la procrastinación.
La procrastinación en terápia. Cómo funcionan las herramientas para abandonarla
Yo en la consulta en Gandía, así como también en todas mis consultas online, trabajo la procrastinación como un obstáculo a la hora de conseguir nuestros objetivos, que a su vez vienen dados por nuestros valores, aspectos que se trabajan en cada una de las sesiones.
En ese sentido la procrastinación como tal no sería el verdadero problema si no esos pensamientos que nos genera y que al final nos vuelven incapaces de terminar las tareas y acabar dejándolas siempre para más tarde.
En muchísimas ocasiones el paciente o la persona que llega habiendo procastinado mucho en la vida tiene ya un «modus operandi» bastante arraigado y con mis herramientas normalmente no vamos a enfocarnos en tratar de pelearnos con esa manera que tiene de gestionar o relacionarse con la procrastinación sino en la misma relación
Conclusión final…cambio mi relación con la procastinación
Resumiendo bastante la gestionamos en consulta desde la relación que sostenemos con ella, es decir, si yo vengo relacionándome de una manera determinada con algo y veo que esto no suerte efecto resulta evidente que tal vez lo más adecuado sea que cambie el modo manera en que me relaciono con ello.
Al cambiar la relación con nuestros malestares cambia de manera profunda la dinámica de la vida y se impone la adquisición de nuevas estrategias y métodos que se tratan también en consulta.
En consulta a través de distintas herramientas y metáforas trabajamos bastante este aspecto de tal modo que las personas cambien la relación que tienen con la procrastinación, para concluir viendo que la procrastinación no nos ayuda, de ningún modo manera ,a que consigamos los objetivos que nos habíamos propuesto en nuestra vida, por los que en verdad esta tiene sentido pleno.
Evidentemente todas los malestares en la vida se dan en un espacio y un tiempo determinados, la procrastinación hace gala de ello, por tanto no es el único enfoque que utilizo en consulta, ya que también entran en juego herramientas más clásicas para gestión y organización así como priorización de objetivos etc.
Gran parte de estas herramientas se pueden ver también en mi canal de Youtube, todos los videos son públicos y sin restricción alguna. Ademas hay una sección especialmente dedicada a los más peques de la casa.